jueves, 7 de junio de 2012
Efemérides Culturales 7 de junio
1938 Día del Periodista
1951 Fallece en Buenos Aires la educadora Clotilde Guillén de Rezzano, quien aportó innovaciones al sistema educativo, difundiendo los principios de la escuela nueva.
1963 Se crea la Universidad Argentina de la Empresa (UADE).
miércoles, 6 de junio de 2012
“Nueva universidad para un nuevo país”
Antes de asumir mañana al frente de la SPU, Gill plantea dos ejes para desarrollar su gestión: la inclusión y “la vinculación entre el conocimiento y la producción, entre el conocimiento, la industria y la generación de empleo”.
Inclusión educativa y construcción de conocimiento vinculado al empleo y al desarrollo: con esas ideas en el horizonte de su futura gestión, Martín Gill asumirá mañana la conducción de la Secretaría de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación. El cambio de mando se produce tras la salida del radical Alberto Dibbern, quien se mantuvo seis años en el Palacio Sarmiento. En diálogo con Página/12, Gill expone su visión sobre la educación nacional, anticipa sus principales ejes de trabajo y asegura que al interior de la SPU el trabajo será “mancomunado”, tanto con el ministro Alberto Sileoni, con la Secretaría de Educación, a cargo de Jaime Perczyk, como con la Subsecretaría de Gestión y Coordinación de Políticas Universitarias dirigida por Laura Alonso, integrante de La Cámpora.
–Usted llega a la SPU con la intención de profundizar las políticas de educación superior, según se anunció. ¿Qué implica esa profundización?
–Se propone una continuidad de lo hecho en estos ocho años, profundizando aspectos que contribuyan a una concepción de una nueva universidad para un nuevo país. Para esto hay que tomar dos pilares. Por un lado, un eje en la inclusión. La universidad es uno de los valores agregados que permiten una organización y una movilidad social ascendente, y fundamentalmente es generadora de oportunidades. Esta es una matriz de este proyecto político, y por lo tanto debe ser nuestro norte. El otro eje es profundizar una fuerte vinculación entre el conocimiento y la producción, entre el conocimiento, la industria y la generación de empleo. Esto a partir de una movilidad en el territorio con la creación de nuevas universidades, con la pequeña y mediana empresa, las cooperativas, las organizaciones sociales y los gobiernos locales. En definitiva, se propone redescubrir la capacidad de responder a las demandas que existen en este tiempo, que son puntuales y que reclaman a la universidad pública una palabra.
–¿Qué acciones puntuales hay en agenda para avanzar en estas dos cuestiones?
–En cuanto a la vinculación con el mundo de la producción, hay que entablar una línea de trabajo transversal entre la secretaría y dos de los planes estratégicos que el Estado ha diseñado: el Programa Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial y el Plan Estratégico Industrial. Por otro lado, debemos profundizar la vinculación con el Ministerio de Ciencia y Tecnología y con los organismos científicos como el INTI y el INTA. Hay que definir estrategias comunes y avanzar en herramientas de vinculación tecnológica. También la secretaría, junto con los decanos de Ciencias Exactas, viene desarrollando un plan estratégico sobre las ingenierías. Debemos plantear como estrategia de gobierno metas plurianuales para mejorar las tasas de graduación de ingenieros.
–¿Y en cuanto a la inclusión?
–Mi planteo es que la inclusión se materializa con muchos elementos. Hay acciones de inclusión cuando se articulan políticas con los otros niveles de enseñanza, hay inclusión con la apertura de nuevas universidades, cuyos graduados en muchos casos son primera generación de universitarios. Es decir, la universidad está llegando donde antes no llegaba. Otro elemento son las condiciones para la accesibilidad de las personas con discapacidad. También con los pueblos originarios la posibilidad de profundizar esta línea de inclusión, por ejemplo a través de eliminar las barreras idiomáticas. Pero además me interesa trabajar la calidad de la inclusión, es decir, mejorar las líneas que nos permitan la retención del estudiante en su trayecto y la posibilidad de una graduación concreta.
–¿Cómo plantea la dinámica de trabajo al interior de la SPU, por ejemplo con la Subsecretaría de Políticas Universitarias?
–Voy a integrarme a un equipo de trabajo al que conozco plenamente. Desde la tarea del Consejo Interuniversitario Nacional (NdR: Gill presidía hasta ahora, por tercera vez, al CIN) pude construir una relación muy buena, pude recorrer casi todas las universidades del país, conocer a sus rectores y a sus problemáticas. Conozco a Laura (Alonso) y a casi todo el equipo y estoy seguro de que vamos a trabajar de manera mancomunada. Estoy tranquilo y confiado de que con el ministro (Alberto Sileoni), con Jaime (Perczyk), vamos a fortalecer el trabajo porque ya hemos recorrido un camino y porque tenemos una clarísima conducción de la presidenta de la Nación en cuanto a los objetivos estratégicos que quiere para la universidad.
–¿Qué análisis hace de la situación del sector radical del sistema universitario, que parecería preocupado con la salida de Alberto Dibbern?
–Las diferencias y la pluralidad no oscurecen al sistema universitario, sino que lo enriquecen en su naturaleza. Invitaría a que le pregunten a la totalidad de los rectores que adhieren al radicalismo cómo hemos trabajado durante este tiempo. No veo ningún tipo de temores por parte de nadie, no serían fundados. Al contrario, veo una posibilidad cierta de avanzar en una integración plena del sistema, en una articulación entre las universidades siempre a partir de sus autonomías, a partir de un replanteo de esa autonomía que nos permita vincularnos y desde esa integración salir al encuentro de otras realidades educativas.
–Una de las necesidades de la docencia es avanzar con un régimen nacional de carrera docente. Ya se han firmado los principios básicos, ¿estima que se puede profundizar este aspecto?
–En el tema docente es un avance importante el hecho de que esté sentado el CIN con todas las organizaciones gremiales en una mesa paritaria, donde hay consenso y disenso, pero que en cada encuentro se avanza un poco más, y que incluso se haya logrado establecer las condiciones y los grandes principios de la carrera docente: el acceso por concurso y un sistema que asegure la permanencia y la promoción, que las universidades regularán en el marco de sus estatutos. Veo una buena predisposición de los rectores y también de las organizaciones gremiales.
–Otra demanda que expresa la comunidad universitaria es la necesidad de modificar la Ley de Educación Superior, ¿lo considera posible?
–Este es un gobierno que ha realizado profundas transformaciones en todo el sistema educativo. Lo hizo en la educación media, inicial, en la primaria, lo hizo en la educación técnica. También en torno de una nueva ley de educación superior es mucho lo que se ha recorrido con reflexiones y aportes, tanto desde el ministerio como desde el Poder Legislativo y del Consejo de Rectores. Es una cuestión que permanece latente y se evaluará en los momentos más oportunos para llevarla adelante en un marco de diálogo, consenso y trabajo.
Entrevista: Agustín Saavedra.
Día de la Ingeniería en Argentina
El 6 de junio de 1870 egresó del Departamento de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires el primer Ingeniero Civil de Argentina: Luis Augusto Huergo. Es por ello que se ha establecido esa fecha como el Día de la Ingeniería en Argentina.
Luis Augusto Huergo, el primer ingeniero argentino
Fue un hombre acorde al tiempo de las grandes construcciones argentinas: un verdadero hacedor de puertos, ferrocarriles y canales. Aunque su proyecto inicial para la construcción del Puerto de Buenos Aires fue desestimado a causa del lobby británico, al cabo de los años los hechos le darían la razón.
El fin del siglo XIX encontró a los argentinos atareados en la construcción de un nuevo país, dejando atrás al que había pasado con décadas de luchas internas. La modernización y la construcción de infraestructura básica era esencial para esa joven Argentina. Hacia 1870, Buenos Aires era todavía una gran aldea, los barrios de Flores y Belgrano eran villorrios algo alejados de la ciudad y, en pleno centro porteño, los zanjones se transformaban en peligrosos riachos cuando las aguas del Plata subían con las crecientes y sudestadas.
A las obras que se llevaban a cabo en el país, principalmente en Buenos Aires, se sumaron dos emprendimientos monumentales: la construcción la red ferroviaria y la apertura del puerto de Buenos Aires. Esta última enfrentó a dos hombres con visiones y proyectos diferentes: Eduardo Madero y Luis Huergo.
Luis Augusto Huergo nació en Buenos Aires el 1 de noviembre de 1837. Había realizado su educación media en los Estados Unidos y, a su regreso al país, se recibió de agrimensor en el Departamento Topográfico de Buenos Aires. Posteriormente, se inscribió en la carrera de Ingeniería civil en el Departamento de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires, carrera promovida por el rector Juan María Gutiérrez. Huergo se recibió de ingeniero civil, siendo su diploma el número 1 expedido por la Universidad.
Realizó su tesis con un estudio sobre vías de comunicación, algo que indicaría cual iba a ser su interés en la profesión. Su tarea en obras públicas y la política serían sus principales actividades, las que complementó con la docencia. Huergo tenía la idea de que el nuevo puerto debía partir del mejoramiento del antiguo puerto de cabotaje ubicado en el Riachuelo. Según la planificación prevista, su concreción en etapas graduales, permitiría la financiación de las obras mediante el propio funcionamiento del puerto, y sin requerir empréstitos extranjeros. Se suponía que el plan de Huergo tenía ventaja, ya que su autor había sido quien diseñó la canalización del Riachuelo.
Sin embargo, el plan de Huergo encontró un poderoso adversario: Eduardo Madero, un empresario que era sobrino de Francisco Madero, vicepresidente de Julio Argentino Roca. A pesar de que el plan de Madero fue definido como ambicioso y bastante caro —requería de tomar un empréstito en el exterior—, sus contactos políticos hicieron que ganara el apoyo de los funcionarios del gobierno, los círculos de comerciantes exportadores e importadores, los diarios La Nación, La Tribuna y El Diario y, sobre todo, capitalistas ingleses. Fueron ellos quienes apostaron a que el proyecto de Madero requiriera de técnicos, empresas y capitales británicos. A Huergo lo apoyaron los comerciantes de la zona sur y el diario La Prensa.
Al cabo, el lobby de Madero fue efectivo y consiguió alzarse con la obra de la que participaron constructores e ingenieros ingleses, además de la banca Baring Brothers.
A pesar de los reparos de Huergo a esta construcción, las obras se llevaron adelante. Sin otra alternativa, el 5 de enero de 1886, Huergo renunció a su cargo de Director Técnico de las Obras del Riachuelo, pero no se retiró de la función pública. Fue electo diputado y senador provincial.
Estuvo al frente las obras para proyectar el aumento del caudal del Salado, con canales procedentes de los ríos Tercero, Cuarto y Quinto. Construyó en San Fernando el primer dique seco de Argentina, participó en el proyecto del ramal inicial del Ferrocarril Pacífico, entre Buenos Aires y Villa Mercedes, San Luis. En 1888, fue consultado por el Ministro de Gobierno de Córdoba para la construcción del dique San Roque. Diseñó y construyó el puerto militar de Puerto Belgrano y cumplió funciones como Intendente General de Guerra. También proyectó las obras del puerto de Asunción del Paraguay y estudió los canales próximos a Montevideo. Y estableció los estudios iniciales para la construcción de un canal de navegación de Córdoba al río Paraná, la canalización del río Bermejo y de la zona carbonífera de Mendoza.
Fue ministro de Obras Públicas de la Provincia de Buenos Aires; profesor y decano, por tres períodos, de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires y cofundador y presidente de la Sociedad Científica Argentina, el Instituto Geográfico Argentino y el Centro Nacional de Ingenieros (hoy Centro Argentino de Ingenieros). Fue nombrado socio honorario del Centro Naval y la Sociedad Central de Arquitectos. Fue veedor de las primeras pruebas telefónicas en Buenos Aires. Presidió en 1910 el Congreso Científico Internacional Americano y participó en el International Electrical Congress, de St. Louis, junto a Thomas Alva Edison. Su última función la desempeñó como presidente Honorario de la Dirección General de la Explotación del Petróleo de Comodoro Rivadavia.
El tiempo le dio la razón y fue convocado por el gobierno nacional para solucionar los problemas que había anticipado del proyecto de Madero para el puerto de Buenos Aires. En 1911 se iniciaron las obras proyectadas por Huergo, con el denominado Puerto Nuevo, que concluyeron en 1926. Huergo convirtió a Buenos Aires en el primer puerto de América Latina.
Huergo falleció en Buenos Aires el 4 de noviembre de 1913. Como homenaje su trayectoria y a su obra la Asociación de Ingenieros del Uruguay lo proclamó el “Primer Ingeniero de América Latina”. En nuestro país, el 6 de junio fue declarado como el “Día de la Ingeniería Argentina” —y luego el “Día del Ingeniero”— para conmemorar aquel día de 1870 en el que Huergo recibiera su diploma de Ingeniero en la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA, timbrado con el número 1.
Fuente: Télam
Luis Augusto Huergo, el primer ingeniero argentino
Fue un hombre acorde al tiempo de las grandes construcciones argentinas: un verdadero hacedor de puertos, ferrocarriles y canales. Aunque su proyecto inicial para la construcción del Puerto de Buenos Aires fue desestimado a causa del lobby británico, al cabo de los años los hechos le darían la razón.
El fin del siglo XIX encontró a los argentinos atareados en la construcción de un nuevo país, dejando atrás al que había pasado con décadas de luchas internas. La modernización y la construcción de infraestructura básica era esencial para esa joven Argentina. Hacia 1870, Buenos Aires era todavía una gran aldea, los barrios de Flores y Belgrano eran villorrios algo alejados de la ciudad y, en pleno centro porteño, los zanjones se transformaban en peligrosos riachos cuando las aguas del Plata subían con las crecientes y sudestadas.
A las obras que se llevaban a cabo en el país, principalmente en Buenos Aires, se sumaron dos emprendimientos monumentales: la construcción la red ferroviaria y la apertura del puerto de Buenos Aires. Esta última enfrentó a dos hombres con visiones y proyectos diferentes: Eduardo Madero y Luis Huergo.
Luis Augusto Huergo nació en Buenos Aires el 1 de noviembre de 1837. Había realizado su educación media en los Estados Unidos y, a su regreso al país, se recibió de agrimensor en el Departamento Topográfico de Buenos Aires. Posteriormente, se inscribió en la carrera de Ingeniería civil en el Departamento de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires, carrera promovida por el rector Juan María Gutiérrez. Huergo se recibió de ingeniero civil, siendo su diploma el número 1 expedido por la Universidad.
Realizó su tesis con un estudio sobre vías de comunicación, algo que indicaría cual iba a ser su interés en la profesión. Su tarea en obras públicas y la política serían sus principales actividades, las que complementó con la docencia. Huergo tenía la idea de que el nuevo puerto debía partir del mejoramiento del antiguo puerto de cabotaje ubicado en el Riachuelo. Según la planificación prevista, su concreción en etapas graduales, permitiría la financiación de las obras mediante el propio funcionamiento del puerto, y sin requerir empréstitos extranjeros. Se suponía que el plan de Huergo tenía ventaja, ya que su autor había sido quien diseñó la canalización del Riachuelo.
Sin embargo, el plan de Huergo encontró un poderoso adversario: Eduardo Madero, un empresario que era sobrino de Francisco Madero, vicepresidente de Julio Argentino Roca. A pesar de que el plan de Madero fue definido como ambicioso y bastante caro —requería de tomar un empréstito en el exterior—, sus contactos políticos hicieron que ganara el apoyo de los funcionarios del gobierno, los círculos de comerciantes exportadores e importadores, los diarios La Nación, La Tribuna y El Diario y, sobre todo, capitalistas ingleses. Fueron ellos quienes apostaron a que el proyecto de Madero requiriera de técnicos, empresas y capitales británicos. A Huergo lo apoyaron los comerciantes de la zona sur y el diario La Prensa.
Al cabo, el lobby de Madero fue efectivo y consiguió alzarse con la obra de la que participaron constructores e ingenieros ingleses, además de la banca Baring Brothers.
A pesar de los reparos de Huergo a esta construcción, las obras se llevaron adelante. Sin otra alternativa, el 5 de enero de 1886, Huergo renunció a su cargo de Director Técnico de las Obras del Riachuelo, pero no se retiró de la función pública. Fue electo diputado y senador provincial.
Estuvo al frente las obras para proyectar el aumento del caudal del Salado, con canales procedentes de los ríos Tercero, Cuarto y Quinto. Construyó en San Fernando el primer dique seco de Argentina, participó en el proyecto del ramal inicial del Ferrocarril Pacífico, entre Buenos Aires y Villa Mercedes, San Luis. En 1888, fue consultado por el Ministro de Gobierno de Córdoba para la construcción del dique San Roque. Diseñó y construyó el puerto militar de Puerto Belgrano y cumplió funciones como Intendente General de Guerra. También proyectó las obras del puerto de Asunción del Paraguay y estudió los canales próximos a Montevideo. Y estableció los estudios iniciales para la construcción de un canal de navegación de Córdoba al río Paraná, la canalización del río Bermejo y de la zona carbonífera de Mendoza.
Fue ministro de Obras Públicas de la Provincia de Buenos Aires; profesor y decano, por tres períodos, de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires y cofundador y presidente de la Sociedad Científica Argentina, el Instituto Geográfico Argentino y el Centro Nacional de Ingenieros (hoy Centro Argentino de Ingenieros). Fue nombrado socio honorario del Centro Naval y la Sociedad Central de Arquitectos. Fue veedor de las primeras pruebas telefónicas en Buenos Aires. Presidió en 1910 el Congreso Científico Internacional Americano y participó en el International Electrical Congress, de St. Louis, junto a Thomas Alva Edison. Su última función la desempeñó como presidente Honorario de la Dirección General de la Explotación del Petróleo de Comodoro Rivadavia.
El tiempo le dio la razón y fue convocado por el gobierno nacional para solucionar los problemas que había anticipado del proyecto de Madero para el puerto de Buenos Aires. En 1911 se iniciaron las obras proyectadas por Huergo, con el denominado Puerto Nuevo, que concluyeron en 1926. Huergo convirtió a Buenos Aires en el primer puerto de América Latina.
Huergo falleció en Buenos Aires el 4 de noviembre de 1913. Como homenaje su trayectoria y a su obra la Asociación de Ingenieros del Uruguay lo proclamó el “Primer Ingeniero de América Latina”. En nuestro país, el 6 de junio fue declarado como el “Día de la Ingeniería Argentina” —y luego el “Día del Ingeniero”— para conmemorar aquel día de 1870 en el que Huergo recibiera su diploma de Ingeniero en la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA, timbrado con el número 1.
Fuente: Télam
Fechas a recordar: 6 de junio.
1780
Nace en Buenos Aires el sacerdote y jurisconsulto Antonio Sáenz, fundador y primer rector de la Universidad de Buenos Aires. Falleció en 1825.
1870
Día de la Ingeniería Argentina
En conmemoración a la fecha de graduación del primer ingeniero argentino, Luis Augusto Huergo, en la Universidad de Buenos Aires.
1879
Día de la Hidrografía
1968
Muere en Buenos Aires el poeta Enrique Banchs, autor de "Las barcas", "La urna", "El cascabel del halcón" y "El libro de los elogios". Los 100 sonetos de "La urna" se cuentan entre lo más sobresaliente de la literatura argentina. Nació en Buenos Aires el 8 de febrero de 1888.
1976
Muere en Buenos Aires el notable poeta Carlos Mastronardi, autor de "Luz de provincia", "Tierra amanecida", "Conocimiento de la noche" y "Memorias de un provinciano". Nació en Gualeguay (provincia de Entre Ríos) el 7 de octubre de 1901.
1994
Fallece en Buenos Aires la escritora María de Villarino. Desarrolló casi toda su obra en la ciudad de La Plata, donde estuvo radicada y fue docente. Publicó, en verso, entre otras obras, "Calle apartada", "Tiempo de angustia", "La sombra iluminada" y "Nuevas coplas de Martín Fierro" y, en prosa, "Pueblo en la niebla", "Luz de memorias" y "La rosa no debe morir". Nació en Chivilcoy (provincia de Buenos Aires) en 1909.
martes, 5 de junio de 2012
Charla-Debate sobre Trata de Personas en el Centro Cultural Azucena Villaflor de Gerli
En el encuentro se presentará el libro “Luces Rojas” del periodista Alejandro Córdoba.
(Diario EL VIGÍA- 05-06-12) - Una charla-debate sobre las políticas públicas en torno a la trata de personas para la explotación sexual se desarrollará el próximo sábado 9 de junio, a las 18 hs., en Centro Cultural Azucena Villaflor, ubicado en Güemes 1411, Gerli, partido de Avellaneda.
En el encuentro, también se presentará el libro “Luces Rojas. Una análisis sobre la trata de personas para la explotación sexual”, del periodista Alejandro Córdoba.
El panel estará integrado por Vanesa Mazzoni, Lic. en Trabajo Social (UBA), integrante de la Dirección Nacional de Migraciones y capacitadora en cursos de “Sensibilización y lucha contra la trata de personas”, realizados de forma articulada con la OIM; y por Alejandro Córdoba, Lic. en Periodismo y Comunicación Social (UNLZ), ex redactor de la revista Veintitrés y el diario BAE, y autor de los libros “ La Patota. La historia secreta de la Masacre de Wilde y su conexión con el atentado a la AMIA ”, y de “Ratonera. Historia oculta de la Masacre de de Andreani”.
Durante la charla los integrantes del panel analizarán y debatirán con los asistentes sobre los alcances de la trata de personas como problemática social y de seguridad ciudadana, las políticas públicas implementadas y los desafíos pendientes.
En “Luces Rojas” – publicado por la Editorial De los Cuatro Vientos -, Córdoba indaga sobre la historia de este delito, el funcionamiento de las redes de trata, el perfil de sus víctimas y el rol de los clientes.
Fecha a recordar: 5 de Junio
1918
Muere en Buenos Aires el pintor Eduardo Sívori, fundador de la Sociedad Estímulo de Bellas Artes. Nació en Buenos Aires el 13 de octubre de 1847.
1932
Nace en Buenos Aires el notable pintor Jorge Demirjian.
1972
Día Mundial del Medio Ambiente.
1976
Muere en Buenos Aires la bailarina clásica y coreógrafa María Ruanova, nacida en San Juan. Recibió el elogio de los grandes bailarines. Fue primera bailarina del Teatro Colón de Buenos Aires. Descolló en la interpretación de "Sílfides" y "El lago de los cisnes".
lunes, 4 de junio de 2012
Finalizó el encuentro del Mercado de Industrias Culturales Argentinas
Fue con un desfile en el Teatro San Martín de Tucumán. Durante tres días se concretaron 1200 rondas de negocios de las que participaron referentes de toda la región.
Una vieja estación de tren convertida en el Centro Cultural Juan B. Terán fue la sede durante tres días del PreMICA NOA, que finalizó el sábado en Tucumán. Por allí pasaron más de 12 mil personas que visitaron el predio y que participaron de rondas de negocios, shows en vivo, clínicas y seminarios compartiendo sus experiencias con sus pares de Catamarca, Jujuy, Salta y Santiago del Estero.
El encuentro reunió a representantes de los sectores de audiovisuales, artes escénicas, diseño, editorial, música y videojuegos, y concluyó con un gran desfile de cierre en el Teatro San Martín que incluyó una performance del Combinado Argentino de Danza, junto a bailarines de la región NOA y Paula Robles como bailarina invitada, con coreografía de Redha Benteifour.
Según los números oficiales, durante el encuentro que sirve de anticipo del MICA del próximo año, se concretaron 1200 rondas de negocios, hubo 500 vendedores y 90 compradores; participaron 190 invitados, se acreditaron 128 periodistas de la región, trabajaron en la producción del evento 341 personas.
Entre las actividades propuestas por la organización, la Secretaría de Cultura de la Nación y los entes provinciales hubo clínicas de guión a cargo Esther Feldman, de realización por la cineasta Lucrecia Martel, de gestión y producción de eventos musicales, de periodismo cultural y de diseño audiovisual, entre otras.
Una de las mesas que más debate despertó entre los concurrentes fue “TV Pública, TV comunitaria: otra pantalla es posible”, de la que participaron Luciana Calgagno en representación de los canales Encuentro y Paka Paka y Max Gutiérrez de la red venezolana Alba TV. En relación al rol de los canales Encuentro y Paka Paka en la pantalla televisiva, Calgagno explicó: “Como canal público tiene responsabilidades sociales y pensar a su audiencia como ciudadanos y no como consumidores.” En este sentido, agregó: “Buscamos formar espectadores críticos que puedan reflexionar sobre los contenidos que proponemos.”
Por su parte, Gutiérrez explicó la postura de Alba TV, donde conciben a la noticia como información y no sólo como hecho noticioso. “El hecho informativo es todo aquello que sucede en las comunidades que cotidianamente luchan por las reivindicaciones que le son propias”, consideró. Después de este segundo encuentro regional, el primero fue en Formosa en el mes de marzo, los PreMICA continúan en Córdoba, que será sede de la región Centro entre el 5 y el 7 de julio; La Plata, sede para la región Metropolitana entre el 24 y el 26 de agosto; San Juan en noviembre, para la región Cuyo; y por último en diciembre será Bariloche, la ciudad que reciba a los representantes de la región patagónica.
Una vieja estación de tren convertida en el Centro Cultural Juan B. Terán fue la sede durante tres días del PreMICA NOA, que finalizó el sábado en Tucumán. Por allí pasaron más de 12 mil personas que visitaron el predio y que participaron de rondas de negocios, shows en vivo, clínicas y seminarios compartiendo sus experiencias con sus pares de Catamarca, Jujuy, Salta y Santiago del Estero.
El encuentro reunió a representantes de los sectores de audiovisuales, artes escénicas, diseño, editorial, música y videojuegos, y concluyó con un gran desfile de cierre en el Teatro San Martín que incluyó una performance del Combinado Argentino de Danza, junto a bailarines de la región NOA y Paula Robles como bailarina invitada, con coreografía de Redha Benteifour.
Según los números oficiales, durante el encuentro que sirve de anticipo del MICA del próximo año, se concretaron 1200 rondas de negocios, hubo 500 vendedores y 90 compradores; participaron 190 invitados, se acreditaron 128 periodistas de la región, trabajaron en la producción del evento 341 personas.
Entre las actividades propuestas por la organización, la Secretaría de Cultura de la Nación y los entes provinciales hubo clínicas de guión a cargo Esther Feldman, de realización por la cineasta Lucrecia Martel, de gestión y producción de eventos musicales, de periodismo cultural y de diseño audiovisual, entre otras.
Una de las mesas que más debate despertó entre los concurrentes fue “TV Pública, TV comunitaria: otra pantalla es posible”, de la que participaron Luciana Calgagno en representación de los canales Encuentro y Paka Paka y Max Gutiérrez de la red venezolana Alba TV. En relación al rol de los canales Encuentro y Paka Paka en la pantalla televisiva, Calgagno explicó: “Como canal público tiene responsabilidades sociales y pensar a su audiencia como ciudadanos y no como consumidores.” En este sentido, agregó: “Buscamos formar espectadores críticos que puedan reflexionar sobre los contenidos que proponemos.”
Por su parte, Gutiérrez explicó la postura de Alba TV, donde conciben a la noticia como información y no sólo como hecho noticioso. “El hecho informativo es todo aquello que sucede en las comunidades que cotidianamente luchan por las reivindicaciones que le son propias”, consideró. Después de este segundo encuentro regional, el primero fue en Formosa en el mes de marzo, los PreMICA continúan en Córdoba, que será sede de la región Centro entre el 5 y el 7 de julio; La Plata, sede para la región Metropolitana entre el 24 y el 26 de agosto; San Juan en noviembre, para la región Cuyo; y por último en diciembre será Bariloche, la ciudad que reciba a los representantes de la región patagónica.
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